Valle de Luena

Conocenos




 El Valle de Luena esta situado en la ladera norte de la Cordillera Cantábrica, desde los 1.328 metros en el punto mas alto al sur, el Mediajo Frío, hasta los 200 en su límite norte. Lo forma la cuenca del río Magdalena, con todos sus afluentes, hasta su confluencia con el río Pas. Es un valle alargado de norte a sur, atravesado en toda su extensión por la carretera nacional 623 que une Santander con Burgos por el puerto del Escudo (1.014 m) y que en este municipio se encuentra. Tiene una extensión de unos 91 Km2, lindante al sur con Campoo de Yuso y la Comarca de las Merindades (Burgos), al este con San Pedro del Romeral y Vega de Pas, al sur con Corvera y Santiurde de Toranzo y al oeste con Arenas de Iguña, Molledo y San Miguel de Aguayo, con una población, en el 2.008 de poco mas de 800 habitantes y constituido por 29 núcleos de población. Su capital municipal es San Miguel de Luena, a 54 km. de Santander.

Para el viajero deseoso de conocer nuestra tierra quizás la mejor forma de situarle sea acompañándole en un viaje pausado por nuestro valle, enseñándole todo aquello que vemos a nuestro alrededor. El viaje es sencillo pero no por ello monótono o aburrido, es sencillo porque el Valle de Luena es, geográficamente, lineal, aunque con alguna escapada lateral. Básicamente se trata de seguir curso arriba al río Magdalena, que cruza el valle de sur a norte en toda su extensión. En él nace, en el puerto de la Magdalena a 1.000 metros de altura y 16 kilómetros aguas abajo, en Entrambasmestas, se incorpora al Pas, ha descendido 800 metros en tan escaso recorrido, lo que le da verdadera carta de naturalidad de río de montaña, sus excelentes truchas dan buena fe de ello.

SALIDA DE NUESTRO VIAJE:


Pues en Entrambasmestas iniciamos nuestro viaje, es el primero pueblo del Valle de Luena viniendo de la capital y atrás hemos dejado Ontaneda-Alceda, estamos a 44 kilómetros o, según nos indica un leguario que encontramos a nuestra derecha, a 8 leguas de Santander. Este pueblo es cabeza de la Junta Vecinal del mismo nombre y a la misma pertenecen los pueblos de Ocejo y Vega Escobosa, ambos situados en la carretera que parte hacia Vega de Pas y La Parada, Retuerta, Sel de la Peña y La Garma, estos en dirección a Burgos.
La plaza de Entrambasmestas acoge al monumento al pintor Agustín Riancho, natural de este pueblo, así como un bello conjunto de casas, muestra de la arquitectura rural de Cantabria, también podremos contemplar la iglesia de Santiago Apóstol, de finales del XVII. En esta plaza se encuentra un potro de herrar, ya en desuso, pero que se mantiene como si fuese a prestar sus servicios al día siguiente. También se conserva, perfectamente restaurado y en uso, un templete de música que no poseen pueblos de mayor entidad que este.


  

  

 En Ocejo, camino de Vega de Pas y tras atravesar este río por un puente de nueva construcción (el anterior no resistió los embates de la vida moderna con el paso de vehiculos, aunque aun se mantiene en pie), se encuentra la cueva de “El Churrón” con algunas pinturas del paleolítico y hermosas formaciones calcáreas y en la que se han extraído piezas de cerámica de época medieval.
No te pierdas el puente colgante una maravilla de la Ingenieria moderna.


    PASARELA COLGANTE

Tambien podemos visitar la ermita de Ocejo ( Santa Isabel patrona del mismo, fiesta que se celebraba el 19 de Noviembre , aunque en la actualidad se ha perdido esta tradición.

 


Desandamos nuestra pequeña escapada y volvemos Pas abajo otra vez hasta Entrambasmestas para tomar la nacional 623, remontando el Magdalena, que cada vez se ve mas encajonado en el fondo del valle.
Retomamos el recorrido por la N-623 y nos encontraremos a la derecha "LA PARADA" pueblo del cual se cree asegura el nombre al famoso " Marques de Parada".
Del cual dicen construyo la Iglesia de Entrambasmestas siendo primeramente una capilla de este noble.
                                       
   


Seguimos nuestro recorrido y nos encontramos con el primer "SEL de la Peña".
Sel significa praderia pueblo con un gran desnivel por el cual transita una pista que lo une con Sel de la Carrera.

 





Paraje ideal para hacer una ruta y disfrutar del entorno natural asi mismo veremos parte de una calzada romana.
Volvemos a nuestro primitivo caminar y nos encontraremos " Vega la Dueña" en el cual podemos ver un magnifico puente Romano.
Asi mismo pertenecientes a la Junta de Entrambasmestas son los pueblos de la Ventona,Riluena, Vozpornoche ( cual sera el origen de este nombre?),Sel del Ceo y la Herreria.
Aquí os recomiendo ver el Molino aún existente.


Tras dejar atrás por nuestra derecha los desvíos a La Parada y Sel de la Peña, nos encontramos en la misma mano con el acceso a Sel de la Carrera, otra Junta Vecinal .   Sel de la Carrera, cuya población, entre fija y flotante, se acerca al centenar de personas. Sel de la Carrera es un pueblo que, si no te desvías de la carretera  general para visitarlo, no te enteras de que existe, toda vez que se encuentra situado en un valle, regado por el arroyo de Vallabantos, apartado de la vista del viajero. Para llegar a él, se asciende por una estrecha carretera que serpentea unos 4 kilómetros hasta llegar al centro del pueblo, donde nos encontramos con su iglesia, consagrada a San Mateo, del siglo XVIII como casi toda la arquitectura religiosa del valle. De aquí parten numerosos caminos que conducen a las diversas barriadas del pueblo, destacando la que, a través de La Cotera nos conduce al alto de Cildá, a 1.064 metros y en donde, junto a un repetidor de telefonía y televisión se encuentran los restos de un castro cantabro-romano, que formaba parte de la vía que unía Juliobriga con Portus Blendius, pasando por La Espina del Gallego (otro castro entre Anievas y Corvera de Toranzo). Otra pista que parte de Sel de la Carrera nos conduce, a través del paso del Tombo, a Silió, en Molledo.

 

Volvemos a la carretera general dejando atrás la garganta que atenaza al Magdalena, se nos abre el valle por Bustasur. Hemos llegado a la Junta de San Andrés de Luena, de la que forman parte los barrios de Bustasur, ya mencionado, Urdiales, al que se accede por Sel de la Carrera y cuyo origen es el antiguo asentamiento de carboneros (obtención de carbón vegetal a partir de madera de roble), Cazpurrión, Tablado, Pandoto, Sel de Hoyo y San Andrés.

  

 


En el pueblo de San Andrés de Luena destacan diversas construcciones civiles de recia arquitectura, con espléndidos blasones, como la de Ibáñez de Corbera, de 1765, o la conocida como La Rectoral, junto a la iglesia de San Andrés, sin duda la más bella de todo el valle, del siglo XVIII, en la que destaca su hermoso retablo barroco.

    Puerta del Cementerio de Carrascal

 Siguiendo una carretera que desde el cementerio de San Andrés asciende a la izquierda del valle llegamos a Carrascal de Cocejón, núcleo de población que, sin tener la consideración de Junta Vecinal, posee la figura de Concejo Abierto, para tomar decisiones, se reúnen los vecinos y todos participan en ello con voz y voto. En lo mas alto de este barrio, a 800 metros de altura y cerca de un collado que nos comunica con San Pedro del Romeral, se encuentra el cementerio del pueblo, en el frontispicio de su puerta hay una lapida con la inscripción “DEJE DE SER YGLESIA EN 1832 Y FUI DEDICADA A CEMENTERIO POR LOS VECINOS COCEJON Y CARRASCAL  1902”.  

 
        
         

 


Seguimos nuestro camino y llegamos a Los Pandos. Bueno, realmente el pueblo que esta a pié de carretera y donde se encuentra el Ayuntamiento, la farmacia y el ambulatorio médico se llama Los Perales, porque Los Pandos queda unos cientos de metros, monte arriba, a nuestra derecha. Estamos en la capital municipal, aunque esta, oficialmente sea San Miguel de Luena, a su vez cabeza de la Junta a la que pertenece este barrio y que se encuentra a un kilómetro carretera arriba. Con San Miguel de Luena forman la Junta los barrios de Los Pandos antes citado, La Puente, que conserva restos de un viejo molino harinero de impresionante planta y Selviejo, al fondo de una carretera que se interna a nuestra derecha, al pié del Mediajo Frío, la cumbre mas alta del municipio, con 1.328 metros y cuya ladera está cubierta por un impresionante hayedo. Cerca del Mediajo Frío y a 1.216 metros de altura se encuentra la Piedra Lucia, según algunos, un menhir que, en la actualidad y a causa de la construcción de una pista, se encuentra caído. En Selviejo se encuentra la ermita de Santa Catalina, recientemente restaurada y en la que se conserva, junto al altar, una lápida en la que es perfectamente legible el texto fundacional de la misma.

 

               

 

   

Sin dejar San Miguel y dejando atrás la tristemente famosa “curva de los italianos” encontramos a nuestra izquierda, a pié de carretera, un pequeño oratorio desde el que se desciende por un camino empedrado a la ermita de Los Remedios, en la que se venera a la Virgen del mismo nombre, patrona del Valle y donde acuden, tanto vecinos como oriundos, a venerar a su patrona todos los 8 de septiembre.

 

 


                 

El último núcleo de población de San Miguel de Luena es Bollacín, ya en pleno puerto del Escudo. Cuando nevaba de verdad, como nos cuentan nuestros mayores, aquí era donde había que poner las cadenas, los más osados que se atrevían a cruzarlo, o darse la vuelta y buscar otra alternativa los muchos que temías este puerto. Hoy ya no es así, en primer lugar ya no nieva como antes, la carretera es mucho mas amplia, las curvas abiertas y con buena visibilidad, esta bien asfaltada y los vehículos… ya no hay que empujarlos.  Algo mas arriba cruzamos el río Sonoro… las pocas veces que lleva agua.

 Sin dejar san Miguel llegamos al alto del Escudo, a 1.014 metros, puerto de 1ª categoría temido ahora solo por los ciclistas y desde el que se disfruta de una panorámica del valle difícil de olvidar. Hagamos una parada en el mirador de Cabañía para contemplar a nuestros pies casi todo el Valle de Luena. Solo Entrambasmestas queda fuera de nuestra vista pero ello queda compensado con la panorámica que hacia el este se divisa; Toda la Cordillera Cantábrica casi hasta Vizcaya, el Cotero, el Castro Valnera, El Picón del Fraile, el Porracolina y, a poco claro que esté el día, las blancas calizas de Candina, sobre Islares.

 
Pero antes de llegar al puerto habremos pasado por la Casa Zinc, el nombre de esa zona, un pequeño descanso en la larga subida al puerto, viene del material del tejado de una vieja nave que da la sensación que siempre estuvo allí, hasta así viene reflejado en los mapas oficiales. Pues bien, desde la Casa Zinc tomaremos un desvío a nuestra izquierda, según subimos, que nos lleva a Resconorio, la última Junta Vecinal de Luena, a la que pertenecen los pueblos de Penilla y Sel del Manzano. Resconorio es uno de los pueblos más altos de Cantabria y cuando nieva en serio queda totalmente aislado. Afortunadamente hoy en día, con las escasas nevadas y los modernos medios mecánicos, este aislamiento ya es algo anecdótico.




                              Menhir de Resconorio

Entre Resconorio y Carrascal de Cocejón, que antes hemos citado, al pié del Coterón, se yergue un menhir de casi 3 metros de la época megalítica, situándose a unos cientos de metros el puerto de la Matanela  (946 m.) que comunica Resconorio con San Pedro del Romeral por un lado y, a través del puerto de la Magdalena (1.015 m.) con la provincia de Burgos.

 

En este recorrido por el Valle de Luena se han mencionado varios pueblos que llevan el nombre de Sel de…, lo que comparte con algunos pueblos de los municipios limítrofes. Un “sel” era un lugar en el que se recogía el ganado, lo que en Castilla llaman un “aprisco”, y los había de verano, los cuales tenían en su centro un gran árbol que daba sombra a animales y pastores y de invierno, que tenían en el centro un lecho de piedras sobre las que se encendía fuego para calentarse. Poco a poco, los pastores comenzaron a hacer cabañas a su alrededor y, cuando la trashumancia dio paso al sedentarismo, estos “séles”  se convirtieron en asentamientos fijos que dieron lugar a pueblos, muchos de los cuales conservaron el antenombre de Sel.

 

Aunque los habitantes de Luena digan que no son pasiegos, la realidad demuestra todo lo contrario. Tanto su economía como sus costumbres, su arquitectura y su gastronomía son típicamente pasiegas, El Magdalena es el primer afluente importante del Pas, con la misma importancia, aunque sea mas corto y solo ocupe un municipio, que el Pisueña. Quizás la diferencia entre los habitantes de Luena y el resto de los pasiegos estribe en que los primeros han estado mas en contacto con la gente de paso entre la costa y la meseta a través del puerto del Escudo y este trato con otras culturas les ha hecho algo mas abiertos que sus vecinos orientales, pero sin dejar de ser pasiegos.